Mostrando entradas con la etiqueta Sífilis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sífilis. Mostrar todas las entradas

SÍFILIS

La sífilis es una enfermedad de transmisión sexual cuyo agente etiológico es el Treponema pallidum, una bacteria perteneciente a la familia de las espiroquetas. Esta bacteria infecta especialmente el área genital, los labios, la boca o el ano. Por lo general se adquiere por contacto sexual con una persona que la tiene, es decir la bacteria ingresa al cuerpo a través de las membranas mucosas o de la piel erosionada, así entra en el torrente sanguíneo y se adhiere a las células dañando el organismo.

Inicialmente, la sífilis suele causar una llaga única, pequeña e indolora. Algunas veces, causa inflamación de los ganglios linfáticos cercanos y, si no se trata, llega a provocar una erupción cutánea que no pica y que habitualmente aparece en pies y manos. Por lo tanto, la sífilis no tratada progresa en cuatro etapas, cada una con unos síntomas y signos característicos.

Las llagas causadas facilitan adquirir o contagiar el VIH durante las relaciones sexuales, siendo esta una de las complicaciones más importantes de esta ETS. En casos raros, la sífilis causa problemas de salud serios e incluso la muerte.

Bacteria Treponema Pallidum

Método de transmisión

La sífilis se puede contraer cuando se mantienen relaciones sexuales con una persona que tiene la infección, a través de sexo anal, vaginal o por el sexo oral. Las mujeres embarazadas pueden transmitir la enfermedad a su hijo/a. La infección es más común en hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres (HSH) y personas con múltiples parejas sexuales que no utilizan las medidas adecuadas de prevención. Aunque se trate y cure esta infección, puede volver a contraerla en un futuro si no se toman las medidas de protección adecuadas.

Síntomas

La sífilis se desarrolla en cuatro etapas, en las cuales varían los signos y síntomas:
  1. Sífilis primaria
  2. Sífilis secundaria
  3. Sífilis latente
  4. Sífilis terciaria

Síntomas en la sífilis primaria

Etapa caracterizada por la aparición de una úlcera o llaga denominada chancro, que no es dolorosa, en aquella parte del cuerpo que contactó con la bacteria, habitualmente 2-3 semanas después de tener relaciones sexuales con una persona infectada. Suele localizarse en pene, vulva, vagina o ano, aunque pueden aparecer úlceras dolorosas en boca y/o labios.

Síntomas de la sífilis secundaria


Si no se trata, la enfermedad progresa por la proliferación de bacterias en la sangre. Esta etapa suele producirse de 3 a 6 semanas después de la aparición del chancro de la sífilis primaria. Sus síntomas incluyen erupción cutánea, frecuente en palmas de las manos y plantas de los pies, inflamación localizada en la zona genital, manchas blancas en la boca y glándulas inflamadas. También se puede dar, aunque es menos habitual, la pérdida irregular de cabello, sordera, problemas oculares, afectación hepática, renal o neurológica.Sin tratamiento, la erupción y otros síntomas de la sífilis secundaria suelen desaparecer después de varias semanas, aunque la enfermedad no se ha curado y progresa.

Síntomas de la sífilis latente

Cuando los síntomas de la sífilis secundaria han desaparecido, es posible que no se produzcan síntomas durante varios años, pero la infección está presente y puede detectarse a través de una analítica de sangre. Una recaída secundaria (repetición de los síntomas secundarios) puede suceder después de que la enfermedad ha sido latente, usualmente durante el primer año de infección y raramente después del segundo año.

Síntomas en la sífilis terciaria

Aproximadamente 1 de cada 10 personas con sífilis no tratada desarrollará graves problemas neurológicos, osteoarticulares o cardíacos, muchos años después de la infección. Los síntomas en la etapa terciaria pueden ocurrir de los 2 a los 30 años o más de infección. Sus complicaciones pueden ser:

  • Pequeños tumores que  pueden desarrollarse en la piel, huesos o cualquier otro órgano del cuerpo.
  • Complicaciones del corazón y vasos sanguíneos, frecuentemente un engrandecimiento de la aorta.
  • Desórdenes crónicos del sistema nervioso dando lugar a ceguera, locura, parálisis...

Aunque haya tratamiento durante esta etapa, el daño por las complicaciones no es reversible, sin embargo la progresión de la enfermedad puede detenerse.

Diagnóstico

Esta ETS se detecta mediante un análisis de sangre para detectar los anticuerpos frente a esta infección. Si tiene una úlcera será necesario tomar una muestra de ella. En algunas personas puede no detectarse la infección de inmediato. 
En el caso de tener Sífilis, se recomienda también la realización de pruebas para detectar infección por otras ETS, ya que puede haber contraído más de una infección al mismo tiempo. Especialmente se recomienda la prueba del VIH porque las lesiones de sífilis pueden causar más fácilmente la transmisión de este virus. Las personas que tienen sífilis primaria deberían examinarse para el VIH después de 3 meses si es que el primer examen de VIH resultó negativo.

Pruebas concretas de detección de Sífilis

Algunas de las pruebas de detección de sífilis son:
  • Reagina plasmática rápida (RPR), una prueba de sangre para la sífilis que busca anticuerpos contra las bacterias de la sífilis. Los anticuerpos son proteínas fabricadas por el sistema inmunitario para combatir sustancias extrañas como virus y bacterias.
  • La pruebas del laboratorio de investigación de enfermedades venéreas (VDRL), que también busca anticuerpos contra la sífilis. La prueba VDRL se puede hacer en sangre o en el líquido cefalorraquídeo.
Las pruebas que buscan bacterias se usan menos a menudo porque solo las pueden hacer profesionales especialmente capacitados en laboratorios especializados.

Sífilis y embarazo: Sífilis congénita

La sífilis congénita se debe al paso transplacentario del Treponema, aunque también puede producirse la infección fetal por contacto directo con una lesión a través del canal de parto. La transmisión durante el periodo de lactancia materna es infrecuente, salvo aquellos casos en que existen lesiones infecciosas en la mama.
La sífilis es una patología que se transmite verticalmente, existiendo un elevado riesgo de sífilis congénita en los casos en los que la madre no recibe tratamiento o bien este no se realiza de manera adecuada.
Debemos realizar una serología en el primer trimestre de la gestación que nos permita, entre otras, diagnosticar la infección materna. Esta prueba, junto con el tratamiento con penicilina, es la medida más eficaz para hacer frente a la sífilis congénita. Así, en países con tasas de prevalencia elevadas se recomienda repetir la serología en el tercer trimestre de gestación y tras el parto.
Cuando se confirma el diagnóstico de infección materna, se debe iniciar el tratamiento antibiótico además de realizar las pruebas pertinentes para conocer si existe afectación fetal. La sífilis congénita tiene importantes repercusiones en el futuro neonato. Así, el nacimiento, debe hacerse un seguimiento de los niños ya que, en algunos casos, las manifestaciones clínicas no aparecen hasta transcurridos algunos años.
Si la madre no recibe tratamiento durante el embarazo, se pueden dar problemas como:

  • Aborto espontáneo, que sucede cuando el bebé muere en la matriz antes de las 20 semanas de embarazo.
  • Nacimiento prematuro.
  • Retraso del crecimiento fetal y bajo peso al nacer. El retraso del crecimiento fetal sucede cuando el bebé no aumenta el peso que debería antes de nacer. 
  • Problemas con la placenta y con el cordón umbilical. La placenta crece en su útero y suministra nutrientes y oxígeno al bebé a través del cordón umbilical. La sífilis congénita puede causar que la placenta crezca en gran tamaño y que el cordón umbilical se inflame ocasionando problemas en el funcionamiento y por lo tanto, en los suministros que el bebé recibe.
  • Nacimiento sin vida, que sucede cuando el bebé muere en el matriz después de las 20 semanas de embarazo.

Además, tener sífilis durante el embarazo también puede causar problemas futuros para el bebé, incluyendo la muerte neonatal y complicaciones de salud para toda su vida.

Tratamiento


Para tratar esta ETS, se utiliza como antibiótico principal la penicilina. La cantidad de penicilina que debe tomarse y la duración del tratamiento depende de la etapa de la sífilis y los síntomas. Normalmente, una dosis es suficiente para tratar personas que han tenido la sífilis por menos de un año. En una etapa avanzada de sífilis, probablemente se debe administrar más medicamento. 
Cuando la herida que no sangra y no duele todavía se encuentra presente basta colocarse 1 dosis de penicilina para curar la sífilis, pero cuando se trata de sífilis secundaria o terciaria son necesarias más dosis. 
Las inyecciones se aplican en los glúteos una vez por semana, según la indicación del médico, pero cuando se trata de sífilis terciaria o neurosífilis es necesario hospitalizar al individuo, porque es una etapa de la enfermedad más avanzada y que tiene otras complicaciones involucradas.
No se debe realizar el acto sexual hasta que las llagas de la sífilis hayan desaparecido por completo. Los compañeros sexuales deben hacerse la prueba y, en caso de tener la infección, tratar también la Sífilis con la penicilina correspondiente.
La sífilis se puede curar si se detecta a tiempo y se hace el tratamiento. Sin embargo, puede dañar el corazón o el cerebro si no se trata en las primeras etapas. La sífilis se puede curar en las últimas etapas, pero probablemente no se pueda reparar el daño causado al corazón y al cerebro.
El tratamiento para la sífilis congénita debe ser orientada por el pediatra y, normalmente, es iniciada después del nacimiento con penicilina directamente en la vena cada 12 horas durante los primeros 7 días de vida. 
Con el inicio del tratamiento para la sífilis congénita, es normal que algunos recién nacidos desarrollen síntomas como fiebre, aumento de la respiración y de la frecuencia cardíaca, que pueden ser controlados con otros medicamentos.

Gráfica epidemiológica de Sífilis


Introducción a las ETS

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que se transmiten de una persona a otra a través del contacto sexual principa...